De qué protegen las vacunas esenciales

A casi todos los gatos, sea cual sea su raza o su estilo de vida, se les recomiendan dos protecciones esenciales. La primera es contra la panleucopenia felina, a veces llamada moquillo del gato, un virus muy contagioso que puede ser mortal, sobre todo en gatitos. La segunda cubre las dos causas principales del catarro felino, el herpesvirus felino y el calicivirus, que provocan estornudos, ojos llorosos y úlceras en la boca. Según dónde vivas y cómo viva tu gato, tu veterinario también puede recomendarte extras como la vacuna contra la rabia o contra la leucemia felina.

El calendario del gatito

Los gatitos suelen vacunarse por primera vez alrededor de las ocho semanas de vida, con una segunda dosis en torno a las doce semanas. Este arranque en dos pasos es necesario porque los anticuerpos de la leche materna se desvanecen poco a poco y pueden impedir que una única dosis temprana haga todo su efecto. Un refuerzo hacia el año de edad afianza después la protección a largo plazo. Si consigues un gatito de un criador, las primeras dosis suelen estar ya puestas, así que revisa la cartilla de vacunación y reserva tú misma la siguiente cita.

Refuerzos a lo largo de la vida adulta

Tras el refuerzo del primer año, el calendario se vuelve individual y conviene planificarlo junto con tu veterinario. La protección contra el catarro felino suele durar menos tiempo, así que los gatos más expuestos, como los que salen al exterior o se cruzan con otros gatos, reciben a menudo esa parte cada año. La protección frente a la panleucopenia dura más, y muchos veterinarios la refuerzan solo cada tres años. Las recomendaciones varían según el país y la marca de la vacuna, así que toma estos intervalos como algo habitual y no como una regla universal.

Gatos de interior, viajes y exposiciones

Es tentador saltarse las vacunas en un gato que nunca sale, pero el virus de la panleucopenia es resistente y puede colarse en casa en los zapatos, la ropa y las manos. Por eso los veterinarios recomiendan las vacunas esenciales incluso para gatos estrictamente de interior. Si planeas cruzar fronteras, exponer a tu gato o usarlo en la cría, se exigen vacunas válidas y a menudo un certificado de rabia, y las normas cambian según el país y la organización. Consulta los requisitos con bastante antelación para que haya margen de completar cualquier dosis pendiente.

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