Causas frecuentes

El estrés, el dolor, un arenero sucio, una arena inadecuada o el conflicto con otro gato son causas frecuentes.

Cambios para probar en casa

Ofrece suficientes areneros, colócalos en zonas tranquilas y evita olores fuertes en la arena o en los limpiadores.

Cuándo hace falta un veterinario

Los problemas repentinos, hacer fuerza, orinar poco y con frecuencia o mostrar dolor deben ser revisados por un veterinario.

Con CatCompanion llevas el historial de tu gato: vacunas, peso, salud y camadas en un mismo sitio, con un aviso cuando toca.