Los parásitos más comunes

Los gatos pueden verse afectados tanto por parásitos internos como externos, y ayuda conocer a los sospechosos habituales. Por dentro, diversos gusanos pueden vivir en el intestino, mientras que por fuera los visitantes más comunes son las pulgas, los ácaros del oído y las garrapatas. Las pulgas causan picor y pueden provocar problemas de piel y gusanos, los ácaros del oído producen restos oscuros y sacudidas de cabeza, y las garrapatas se adhieren a la piel y pueden transmitir otras enfermedades. Nada de esto significa que tu gato esté descuidado, ya que incluso los gatos mejor cuidados se topan con parásitos. Lo tranquilizador es que son comunes, bien conocidos y muy manejables.

Señales a las que estar atento

Los parásitos pueden ser discretos, pero hay señales que vale la pena notar. Rascarse, acicalarse en exceso, diminutas motas oscuras en el pelaje o un gato que mordisquea su propia piel pueden indicar pulgas. Los gusanos pueden manifestarse como cambios en el apetito o el peso, un pelaje apagado o, en ocasiones, segmentos visibles cerca de la cola o en la bandeja de arena. Las sacudidas frecuentes de cabeza o una acumulación oscura y cerosa en los oídos pueden sugerir ácaros del oído, y las garrapatas suelen notarse como pequeños bultos en la piel. Si algo parece raro, un veterinario puede averiguar rápidamente qué está pasando.

Los gatos de interior no son inmunes

Es un mito común que los gatos de interior no pueden coger parásitos, pero desde luego que pueden. Las pulgas y sus huevos pueden colarse en casa en la ropa, en otras mascotas o a través de puertas y ventanas abiertas. Algunos gusanos pueden adquirirse del entorno o al cazar algún insecto ocasional que se cuela dentro. Por eso la prevención merece considerarse incluso para gatos que nunca ponen una pata fuera. Un estilo de vida de interior reduce el riesgo, pero no lo elimina por completo.

Prevención rutinaria y desparasitación

El enfoque más sencillo es la prevención regular y planificada, en lugar de reaccionar solo cuando aparece un problema. Tu veterinario puede recomendarte un calendario de desparasitación adecuado y productos contra pulgas y garrapatas ajustados a la edad, el peso y el estilo de vida de tu gato. Es importante usar productos elegidos con orientación veterinaria, porque algunos productos de venta libre o para perros pueden ser peligrosos para los gatos. Una rutina constante evita que la mayoría de los parásitos lleguen a afianzarse y protege a todo el hogar. Si no estás seguro de lo que tu gato necesita, una breve conversación con tu veterinario te pondrá en el buen camino.

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