El maullido es sobre todo para los humanos
Aquí va un descubrimiento sorprendente: los gatos adultos rara vez se maúllan entre sí. Los gatitos maúllan a su madre, pero a medida que crecen, la comunicación entre gatos se desplaza en su mayor parte al lenguaje corporal y al olor. El maullido que oímos es algo que los gatos han desarrollado en gran medida para hablarnos a nosotros, y muchos aprenden a adaptar sus llamadas para captar nuestra atención, ya sea por comida, por una puerta o por compañía. Con el tiempo, tú y tu gato construís un vocabulario privado, donde ciertos sonidos acaban significando ciertas cosas solo entre vosotros dos.
El lenguaje de la cola y el cuerpo
El cuerpo de un gato dice al menos tanto como su voz. Una cola erguida hacia arriba, a veces con una pequeña curva en la punta, es un saludo amistoso y una invitación a interactuar. Una cola baja o metida entre las patas puede señalar inseguridad, mientras que una cola erizada e hinchada como un cepillo indica miedo o gran excitación. Lee el cuadro completo: un cuerpo relajado y suelto con las orejas hacia delante dice algo muy distinto de un cuerpo agazapado con las orejas aplanadas y la cola dando latigazos.
El parpadeo lento, un beso de gato
Cuando un gato te mira y entorna despacio los ojos hasta un parpadeo suave y medio cerrado, es una señal genuina de tranquilidad y confianza, a menudo llamada beso de gato. Una investigación de 2020 (Humphrey y colegas) descubrió que es más probable que los gatos devuelvan el parpadeo lento a una persona que les parpadea despacio, e incluso más probable que se acerquen a esa persona. Así que es una señal que puedes responder: capta la mirada de tu gato, relaja el rostro y parpadea despacio. Muchos gatos responderán del mismo modo.
Escucha al gato entero
La comunicación más clara surge de juntar todas las piezas: voz, cola, orejas, bigotes y la situación. Los gorjeos y trinos suelen ser sonidos alegres de saludo, mientras que los maullidos lastimeros, bufidos o gruñidos señalan malestar, dolor o una advertencia para que te apartes. Si las señales habituales de tu gato cambian de repente, con nuevos escondites, nuevas vocalizaciones o un cambio en el lenguaje corporal, vale la pena prestar atención, porque un cambio en la comunicación puede ser una señal temprana de que algo va mal.