Gatitos: combustible para crecer

Los gatitos crecen a un ritmo asombroso, así que necesitan comida densa en energía y rica en proteínas para sostener el desarrollo de músculos y huesos. Elige un alimento completo y equilibrado formulado específicamente para gatitos, y ofrece varias comidas pequeñas a lo largo del día, ya que los estómagos pequeños se llenan rápido. Es normal que los gatitos coman mucho en relación con su tamaño, y el acceso libre a la comida suele estar bien durante esta etapa. Si no estás seguro de cuánto o con qué frecuencia alimentar, tu veterinario puede darte un objetivo basado en el peso de tu gatito y su tamaño adulto previsto. Tener agua fresca siempre disponible importa tanto como la propia comida.

Adultos: mantenimiento estable y control de las raciones

Una vez que tu gato alcanza la edad adulta, el objetivo pasa del crecimiento al mantenimiento, y las necesidades calóricas suelen bajar de forma notable. Esta es la etapa en la que tiende a acumularse peso de más, y hasta un poco de comida en exceso cada día puede sumar y llevar a la obesidad con el tiempo. Dar raciones medidas de un alimento adulto completo y equilibrado, en lugar de rellenar el cuenco cada vez que parece vacío, te ayuda a mantener el control. Puedes comprobar la condición de tu gato en casa palpando suavemente las costillas, que deberían notarse con facilidad bajo una fina capa de grasa. Si la cintura está desapareciendo o las costillas son difíciles de encontrar, pregunta a tu veterinario sobre ajustar las raciones antes de que el peso de más se convierta en un problema de salud.

Seniors: riñones y proteína

Los gatos mayores a menudo se benefician de una dieta revisada teniendo en cuenta sus necesidades cambiantes, sobre todo en torno a la salud renal, que puede deteriorarse gradualmente con la edad. Los gatos senior siguen necesitando proteína de buena calidad y digerible para conservar la masa muscular, así que una restricción drástica de proteína no es automáticamente la respuesta y solo debe hacerse por indicación veterinaria. Si tu veterinario detecta cambios renales tempranos, puede recomendar una dieta terapéutica específica que equilibre la proteína, el fósforo y otros nutrientes. El apetito y el peso pueden variar en cualquier dirección a medida que los gatos envejecen, así que vigila ambos y menciona cualquier cambio en las revisiones. Los pequeños retoques guiados por tu veterinario suelen ser más suaves y eficaces que los cambios drásticos hechos por tu cuenta.

El agua y el valor de la comida húmeda

Los gatos evolucionaron de animales del desierto y a menudo tienen un impulso de sed naturalmente bajo, lo que significa que muchos no beben tanta agua como necesitan. Una buena hidratación favorece la salud urinaria y renal, y una de las formas más fáciles de aumentar la ingesta de agua es incluir comida húmeda en la dieta. La comida húmeda es en su mayor parte humedad, así que ayuda a mantener el tracto urinario enjuagado y puede ser especialmente útil para gatos propensos a problemas urinarios. Ofrecer agua fresca en varios puntos distintos, y probar un cuenco ancho o una fuente para mascotas, también puede animar a beber. Cada vez que cambies de comida, ya sea de marca o entre etapas de la vida, haz la transición de forma gradual durante alrededor de una semana mezclando cantidades crecientes del nuevo alimento con el antiguo para no alterar el estómago.

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