Seleccionar compradores: preguntas e intuición
Encontrar el hogar adecuado importa más que encontrar el más rápido. Haz preguntas abiertas en lugar de preguntas de sí o no: quién vive en el hogar, qué otros animales hay, cómo son las jornadas de trabajo, qué esperan de un gato y si el gatito vivirá en el interior. Las preguntas abiertas hacen que la gente describa su vida real en lugar de adivinar la respuesta correcta. Conoce siempre a los compradores en persona, o al menos en videollamada, antes de aceptar una reserva, y confía en tu intuición: si algo te da mala espina, normalmente la tiene, y tienes todo el derecho a decir que no. Un rechazo amable hoy es mucho más fácil que un realojo dentro de un año.
El contrato de venta
Cada gatito debe irse con un contrato de venta por escrito, por muy simpáticos que sean los compradores. Incluye el precio, el estado de salud del gatito en la entrega y cómo se gestionan los defectos ocultos según la legislación de consumo de tu país: quienes compran animales suelen tener más derechos de los que el vendedor espera. Especifica si el gatito se vende como mascota con cláusula de esterilización o con derechos de cría, y qué incluyen esos derechos. Añade una cláusula de devolución prioritaria: si el comprador algún día no puede quedarse con el gato, debe contactarte antes de realojarlo en otro sitio. Un contrato claro no es desconfianza, es un entendimiento compartido que protege al gato.
Cuando el gatito está listo para irse
Los gatitos dejan el hogar a la edad que exija tu registro o club, normalmente no antes de las doce a catorce semanas, y esas últimas semanas con la madre y los hermanos son donde ocurre gran parte de la educación social, así que resiste la presión de entregarlos antes. Antes del día de la entrega, el gatito debe haber completado sus primeras vacunas, llevar microchip y estar registrado, estar desparasitado si los análisis fecales o tu veterinario indican la necesidad, y haber sido examinado por un veterinario que emita un certificado de salud reciente. Un gatito que se va sano, bien documentado y correctamente socializado es la mejor publicidad que tu criadero tendrá jamás.
El paquete de entrega y seguir disponible
Despide al gatito con un paquete bien preparado: el pedigrí o los papeles de registro, el traspaso del seguro o sus datos para que la cobertura continúe sin interrupciones, una provisión de la comida que ya come, una manta que huela a su primer hogar e instrucciones de cuidado claras por escrito sobre alimentación, hábitos de arenero y próximas vacunas. Después, mantente disponible: responde a las preguntas nerviosas de la primera semana, pide novedades y celebra las fotos. El apoyo del criador de por vida es lo que los compradores recuerdan y recomiendan, y además significa que te enteras pronto si algo en tus líneas necesita atención.