Por qué se ven afectados los gatos blancos
La sordera congénita en gatos está muy ligada al gen blanco dominante (W), que hace más que quitarle el color al pelaje. El mismo gen puede influir en el color de los ojos e interferir con las células de pigmento que el oído interno necesita para desarrollarse correctamente. Cuando esas células faltan, parte del órgano de la audición puede degenerar en las primeras semanas de vida. Por eso un gato blanco sólido corre mayor riesgo de nacer sordo que un gato de cualquier otro color.
El vínculo con el color de ojos
El color de ojos de un gato ofrece una pista útil sobre su riesgo, aunque nunca sustituye a una prueba real. Un gato blanco con dos ojos azules tiene varias veces más probabilidades de ser sordo que uno con un color de ojos corriente. Un gato de ojos dispares, con un ojo azul, queda en un punto intermedio, y cualquier sordera suele afectar al oído del mismo lado que el ojo azul. Un gato también puede ser sordo de un solo oído, algo fácil de pasar por alto en el día a día pero que aun así transmite el rasgo a los gatitos.
Qué mide una prueba BAER
BAER son las siglas de Brainstem Auditory Evoked Response, y es la forma más fiable de comprobar la audición de un gato. Unos pequeños sensores en la cabeza registran la respuesta eléctrica del cerebro mientras se emiten suaves clics en cada oído por separado. Como examina un oído cada vez, revela la sordera unilateral que una observación casual nunca detectaría. Todo es seguro e indoloro, dura solo unos minutos y puede hacerse con el gato despierto o con una sedación ligera, según el gato.
Hacer la prueba antes de criar
Todo gato blanco destinado a la cría debería someterse antes a la prueba BAER, porque incluso un gato que oye por un lado puede transmitir la sordera a sus gatitos. Muchos registros de raza exigen la prueba de audición para los reproductores blancos y no permiten criar con gatos sordos, con la BAER como método recomendado. La prueba protege tanto a los gatitos que crías como a las familias que los acogerán. Si compras un gatito blanco, siempre es razonable preguntar al criador si a los progenitores se les hizo la prueba de audición.