El sistema de grupos sanguíneos felino
Los gatos tienen su propio sistema de grupos sanguíneos con tres grupos, conocidos como A, B y AB. El tipo A es el más común en general, pero el tipo B aparece con mucha más frecuencia en ciertas razas, y el AB es raro. Un gato nace con su grupo sanguíneo para toda la vida, y lo determina la genética y no nada que tenga que ver con su salud. Como la frecuencia del tipo B varía tanto entre razas, el grupo sanguíneo importa sobre todo cuando planificas los cruces.
Por qué una incompatibilidad es peligrosa
El riesgo surge cuando una gata de tipo B se cruza con un macho de tipo A y tiene gatitos de tipo A. Su calostro, la primera leche, contiene fuertes anticuerpos contra la sangre de tipo A, y cuando los gatitos maman, absorben esos anticuerpos. El resultado puede ser una isoeritrolisis neonatal, en la que los anticuerpos de la madre destruyen los glóbulos rojos de los gatitos, lo que a menudo hace que se apaguen y mueran en los primeros días de vida. Esto es totalmente evitable una vez que conoces los grupos sanguíneos de los progenitores.
Haz la prueba antes de cruzar
La salvaguarda más sencilla es determinar el grupo sanguíneo de tus reproductores antes de emparejarlos, para no combinar nunca sin saberlo una gata de tipo B con un macho de tipo A. Si un cruce así es inevitable o está planeado, trabaja con tu veterinario para proteger a los gatitos en riesgo, por ejemplo impidiendo que mamen de la gata durante el primer día aproximadamente. Rara vez se determina el grupo de cada gatito al nacer, así que los nuevos propietarios no deberían esperar un grupo sanguíneo en el papeleo de su gatito. La prueba es rápida y convierte un riesgo oculto en un plan manejable.
Más allá de las decisiones de cría
El grupo sanguíneo no es solo una cuestión de cría, ya que también importa si un gato llegara a necesitar una transfusión. Dar el grupo equivocado en una urgencia puede desencadenar una reacción grave y a veces mortal, así que conocer el grupo sanguíneo puede ahorrar tiempo en una crisis. Los propietarios pueden pedir a su veterinario una prueba de grupo sanguíneo siempre que resulte útil, como antes de una cirugía u otros procedimientos. Anotar el grupo sanguíneo de cada gato es un pequeño paso que protege tanto a tus gatitos como a tus gatos adultos.