Las tres fases del parto

El parto felino se desarrolla en tres fases que a menudo se solapan. En la primera fase el cuello del útero se relaja y las contracciones comienzan internamente; tu gata puede estar inquieta, jadear y acomodarse en su caja de parto sin que aún se vea ningún gatito, y esto puede durar varias horas. La segunda fase es la expulsión activa de un gatito, impulsada por un esfuerzo visible y normalmente completada en una breve ráfaga de empuje. La tercera fase es la expulsión de la placenta, que sigue a cada gatito, así que con una camada verás repetirse la segunda y la tercera fase. Es normal que se coma algunas de las placentas, aunque conviene contarlas para asegurarte de que ninguna quede retenida.

Tiempos normales y un parto sin contratiempos

Una vez que comienza el empuje activo, un gatito suele nacer en unos treinta minutos. Entre gatitos tu gata puede descansar desde diez minutos hasta una hora aproximadamente, y las pausas cortas mientras limpia y amamanta a los recién nacidos son perfectamente normales. En un parto sin contratiempos ella lamerá vigorosamente a cada gatito para despejar sus vías respiratorias y estimular la respiración, y los gatitos empezarán a buscar la teta. Mantén la habitación cálida, tenue y silenciosa, y resiste el impulso de intervenir mientras todo avanza bien. Simplemente observa, anota los tiempos por escrito y deja que ella haga el trabajo que sabe por instinto.

Preparación y mantener la calma

Una buena preparación hace mucho más probable un parto tranquilo, así que ten tus materiales reunidos antes de la fecha prevista. Entre los objetos útiles están las toallas limpias, una fuente de calor que no pueda sobrecalentar a los gatitos, hilo y tijeras limpias por si un cordón necesita ayuda, una báscula para pesar y el número de urgencias de tu veterinario anotado. Tu presencia firme y silenciosa tranquiliza a la gata, mientras que una habitación ajetreada o ruidosa puede detener su parto. Lávate las manos y solo manipula a un gatito si ella no lo está limpiando por sí misma. Tus tareas principales son observar, registrar y saber exactamente cuándo una situación ha pasado de normal a necesitar ayuda.

Señales de alarma de distocia

Algunas situaciones significan que debes llamar a tu veterinario ya en lugar de esperar. Un empuje fuerte y continuo durante más de veinte a treinta minutos sin que aparezca un gatito es una señal de alarma, igual que un gatito visiblemente atascado en el canal del parto que no se mueve con una contracción suave. Una secreción verde u oscura sin que un gatito la siga poco después puede indicar un desprendimiento de placenta y requiere atención urgente. Busca ayuda también si pasan más de dos horas entre gatitos cuando sabes que quedan más, o si tu gata se debilita, colapsa o parece claramente angustiada. Ante la duda, llama pronto a tu veterinario; siempre es mejor preguntar que perder un tiempo precioso.

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