Primeras semanas y confirmación

El embarazo felino suele durar alrededor de 63 a 67 días, contados desde el apareamiento exitoso. En las dos o tres primeras semanas los cambios son sutiles, así que es fácil no darse cuenta de que tu gata está preñada. Alrededor de las tres semanas puede que notes que sus pezones se vuelven más rosados y algo más grandes, un cambio que los criadores suelen llamar sonrosamiento. Un veterinario puede confirmar el embarazo mediante una palpación suave a partir de las tres o cuatro semanas, o por ecografía un poco antes. Mantén su rutina tranquila y sin cambios durante este periodo de adaptación, y deja que tu veterinario te oriente ante cualquier duda temprana.

Desarrollo a mitad del embarazo

Hacia las semanas centrales los gatitos se desarrollan con rapidez y el abdomen de tu gata empezará a redondearse de forma visible. Este es el momento de aumentar gradualmente su comida, idealmente haciendo la transición a un alimento de alta calidad para gatitos o de crecimiento que sostenga tanto a ella como a la camada. Una ecografía en esta etapa puede confirmar la viabilidad, y más tarde una radiografía desde alrededor del día 45 en adelante puede ayudar a contar los esqueletos para que sepas cuántos gatitos esperar. Aliméntala a demanda en comidas más pequeñas y frecuentes, ya que la camada en crecimiento deja menos espacio en su vientre. Cualquier pérdida repentina de apetito o secreción en estas semanas merece una llamada a tu veterinario.

Embarazo avanzado y preparación del nido

En las dos últimas semanas tu gata a menudo empezará a buscar rincones tranquilos y apartados, un comportamiento conocido como preparación del nido. Proporciónale una caja de parto limpia, cálida y sin corrientes, forrada con ropa de cama blanda y lavable, colocada en algún lugar donde ya se sienta segura. Deja que la explore pronto para que la elija ella misma en lugar de instalarse detrás del sofá o en un armario. Su apetito puede volverse menos previsible y puede mostrarse más cariñosa o más retraída. Ten preparados tus materiales para el parto y el número de urgencias de tu veterinario mucho antes de la fecha prevista.

Señales de que el parto está cerca

A medida que se acerca el parto puede que notes que su temperatura corporal baja ligeramente, a menudo por debajo de los 37,5 grados Celsius en el día o los dos días previos. Puede volverse inquieta, dar vueltas, jadear, rechazar la comida y visitar su caja de parto repetidamente. Algunas gatas vocalizan más o se acicalan los cuartos traseros con intensidad cuando comienzan las contracciones. Una vez que la veas acomodarse en la caja y empezar a hacer fuerza, el parto activo está en marcha. Mantén la calma y quédate cerca, conserva la habitación cálida y silenciosa, y contacta con tu veterinario cuanto antes si algo parece detenerse o angustiarla.

Con CatCompanion llevas el historial de tu gato: vacunas, peso, salud y camadas en un mismo sitio, con un aviso cuando toca.